
Las primeras letras o mejor dicho el intento por trazarlas, me fueron dadas por Gonzalo y Rosa; lastimosamente en aquellos años la no obligatoriedad de lo que en la actualidad se conoce como el “primer año de educación basica”, hizo que ellos (mis padres), descidieran empezar a adiestrar mis manos por su cuenta, mejor dicho a crear complicidad entre mis pequeños torpes dedos, lapiz y papel como una sola camaraderia.
Tengo que reconocerles la buena voluntad y aunque ellos carecían absolutamente de aquello que se denomina pedagogía, su intento sirvíó y luego de muchas tardes entre, la libreta de rayitas, bombitas, palitos, dibujos y otros, al fín lleguè al verdadero cobijo de unos ojos tiernos y comprometidos en hacerme partícipe de un proceso que paró catorce años más tarde.
Mis padres pertenecen a aquello que denomino “migraciones forzosas”.
Gonzalo; nacío en un pequeño pueblito al norte, en la provincia de Imbabura, llamado “Pablo Arenas” , de lo que sé, su niñez transcurrío entre el pastoreo de animales domesticos y el cuidado de las cementeras de frejol, maíz y otros tantos productos que la gente de la región producia para su sustento familiar. Para tener una idea estamos hablando de principios de los años sesenta.
Segundo hijo de entre ocho hermanos, su educación primaria tiene un nivel de “tercera de básica” (segundo grado no completo), sabe leer, escribir y operaciones matemáticas tal como la suma y resta. Es dueño de una buena caligrafía, pero con una ortografía donde los errores son admitibles.
Rosa; nacío en un pequeño valle situado a las faldas del volcán Pichincha, Lloa.
Hija de dos campesinos de la zona; ultima de entre siete hermanos, huerfana de madre a temprana edad, crecío bajo el cuidado de su padre (si así podriamos describir la tutela) y dos de sus hermanos un poco mayores a ella.
Asistío a la escuela primaria y tiene un nivel de” tercera de básica” (tampoco completo), sabe leer, escribir y sus matemáticas no són tan distantes de lo que tiene Gonzalo, su esposo.
Ella tambíen asistío a las tareas de pastoreo de ganado desde muy pequeña y a la siembra y cosecha de cultivos tipicos de la zona: papas, habas, maíz, trigo, cebada.
Yo; nací en la ciudad de Quito, primero de entre nueve hermanos. Educación secundaría, bachillerato en Ciencias Sociales. No se de actividades como el pastoreo, tampoco la agricultura; pero me especialicé en el uso de herramientas de carpintería y albañileria desde los doce años de edad.
Era octubre del año setenta y siete, cuando empezó esto de que, a través de letras, numeros, dibujos y tantas cosas que al paso de los años se nos vuelven utiles y necesarias, la cabeza se me fué llenando de respuestas y tambien de nuevas inquietudes.
Mi primera escuela se llamó “Gustavo Jaramillo”, situada esta en el barrio Bellavista, en ella aprobé mi primer año escolar.
La maestra se llamaba Lupe Reinoso de Dominguez. Son bastante emocionantes los recuerdos de esos años; llegué motivado, quería aprender a leer y mamá dijó que para eso tenía que asistir a la escuela. De entre todo lo que aprendí realmente debo confesar, es lo que más me gusta y de lo que estoy mejor agradecido.
Parte de ese estimulo por la lectura, también se debe a la llegada temprana del periodico como material de lectura común en mi medio de aquel entonces. Bueno, el gusto por mirar sus fotografias deberia argumentar, porque necesitaba de la generosidad de algún adulto para que me descifre las letras (lea!) y de entre las secciones del periodico, ya casi al final de este, me facinaba encontrar, la que venia cargada de muchos amiguitos como: Pancho y Ramona, Benitín y Eneas, Olav el amargado, Mandrake, Tito y sus amigos, Avivato, Mafalda, Periquita, Pepita , Fantasma.
Sí, me refiero a las tiras comicas y el anhelo de entender por mi cuenta cual era el díalogo de mis personajes favoritos, aportó otro elemento importante en aquellos primeros pininos de la lectura.
Luego otra actividad en esos años era contemplar la mayor parte de propaganda existente a lo largo de mis paseos o simples caminatas, me gustaban especialmente los letreros grandes, los de luces de neón, entre la tarde y noche. Así también observar aquellos situados en las afueras de la ciudad, no entendía como podian mantenerce sujetos a la tierra sin que el viento, la lluvia y la noche, hiciera presas de ellos, tampoco entendia las leyendas de estos, pero las letras gigantes se guardaban con facilidad en mi memoria y eso fue lo verdaderamente util para el interés final. Aprender a leer!.
El segundo grado de educación primaria (tercero de básica) y los otros cinco restantes, los cursé en la escuela Juan R Figueroa, en el barrio de Cotocollao. Mi nueva maestra se llamó, Susana Cañizares de Rubio. Creo que nunca antes hasta hoy me pregunté cual fue su edad, así que me imagino tenía entre los cuarenta y cinco, o cincuenta años de edad.
Empecé en el paralelo “C” desde el segundo año hasta el sexto, el primero, pertenecí al paralelo “B”.
Honestamente y con el respeto que me merecen dos personas entre tres que fueron mis profesores, a la unica que pude entender y aplicarme con interés fue a la señora Lupe Reinoso.
La diferencia entre los otros dos maestros estaba en la demasiada tranquilidad y el cansancio de muchos años al servicio del sistema educativo ecuatoriano de la señora Susana Cañizares y en el otro lado, el exceso de caracter, a ratos violento de quien le tomo la posta, me refiero al profesor Francisco Morales. Algo que quiero añadir como apreciación general respecto a mis ultimos dos profesores de primaria es que estoy seguro ellos nunca tuvierón una apreciación real de mi persona como alumno; siempre estuvierón alejados de una aproximación.
Por otro ladoy para sustentarme quisiera referir mis promedios entre los tres. De ser un alumno “sobresaliente” (19 aprovechamiento) en el primer año, pase a ser un alumno “muy bueno” (17 aprovechamiento) hasta finalizar el cuarto año, de ahí terminé siendo apenas un alumno “bueno”(15 aprovechamiento) en los dos restantes.
Las cifras antes mencionadas significan puntos recibidos de un total de 20 por 20, que es el maximo puntaje al que un estudiante podia acceder de acuerdo a su rendimiento acadèmico.
Entonces debido a estos elementos es que me atrevo a pensar que existen muchas diferencias entre el trabajo de nuestros profesores, obviamente y ademas el error esta en el sistema.
Creo yo, fundamentalmente deberia haber un sistema educativo que sea, formativo, participativo, cientifico e igualitario para todas las personas, cosa a la que yo no pude acceder y éh! ahí el resultado.
Con esto no intento dirigir la culpa a personas en particular, sino la reflexión va dirijida a la falla en el sistema de educación estatal en Ecuador.
Es un problema de país, que lastimosamente aún en estos años del nuevo siglo persisten.
Talvés queda una duda por comentar; el porque no continué la educación donde mi rendimiento fue optimo?.
Simplemente por que pertenezco a ese grupo socíal, al que sus necesidades económicas, le obliga o le prohibe para utilizar un termino más exacto, fijar un sitío de residencia . Siempre fuí victima de la decadencia socio-economica del Ecuador y el efecto de la migraciones forzadas .
Voy a parar en esta parte y continuaré proximamente, pienso que tengo que viajar con mayor precisión en mi memoria, para abordar otras cosas en el relato de lo que significó mi educación primaria.
Posted by calico nattergal | ![]()
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